sábado, 7 de agosto de 2010

San Juan Bautista y San Juan de los Morros

Blanca Allegra

Es difícil pensar o recordar a San Juan de los Morros sin pensar o recordar a su Santo Patrono San Juan Bautista, asimismo cuando recordamos a San Juan Bautista, nos viene a la mente la imagen de nuestro patrono que está en la Plaza Bolívar, frente a la Catedral San Juan Bautista, esa escultura imponente de casi 20 metros de alto, a la que la ciudad debe su nombre, es más que un santo patrono, es el símbolo de la ciudad. Monumental y nuestra como los mismos Morros, sentimos que nos protege, que pareciera que desde arriba nos observara y que con su especial mirada nos cuidara.


Sin querer, sin proponérnoslo, esa escultura está en las mentes de los sanjuaneros y es parte de sus vidas, a esa importante escultura la llamamos “San Juanote”. Compartimos fiestas patronales en su honor, rezamos, organizamos eventos, escogemos la reina de las fiestas, todo un acontecimiento, bailamos, traemos artistas nacionales y extranjeros, decretamos días feriados, cerramos calles y avenidas, aprovechan los buhoneros, se vende de todo, comida, artesanía y accesorios, se venden y regalan figuras que reproducen la imagen de esa escultura de San Juan Bautista, medallas, y estampitas, le ponemos flores, se organizan misas, el gobernador hace sus fiestas y el alcalde en paralelo otras más, porque no se ponen de acuerdo los políticos, pero todos celebran el día de San Juan Bautista, Patrono de la ciudad.


Aunque su presencia y justificación se ha entendido algo así como un asunto sin mayores comentarios, es fácil deducir, que está allí porque es el patrono de la ciudad. Del abandono y deterioro de esta monumental escultura muy poco se habla, incluso no se entiende bien su origen, hay varias versiones de quien fue el escultor y todo cuanto tenga que ver con ella, pese a que su historia está asociada con los orígenes de la ciudad. Rescatar esa historia, difundirla entre los habitantes y visitantes, hablar sobre los valores culturales, religiosos, para la generaciones futuras de Sanjuaneros, bien vale la pena, para crear conciencia, para conservarlo, para cuidarlo, para restaurarlo, para visitarlo, por la cultura, por nuestras costumbres, por nosotros mismos, aunque San Juan Bautista seguirá siendo nuestro patrono independientemente de esa escultura. Ella permite reafirmar las creencias, costumbres y devociones de este pueblo, conservarla es parte de seguir manteniendo una identidad propia.

¿Ustedes se imaginan si esa escultura se cae? Si se cae a pedazos como se vislumbra, si no se hace algo al respecto, tarde o temprano va a suceder, les muestro imágenes de sus condiciones actuales, que describen y evidencian mucho más que mis palabras.



¿Qué sería de San Juan de los Morros sin su San Juan Bautista? ¿Contaremos su historia a nuestros nietos? ¿Cuál historia? Apreciamos el arte, nos tomamos fotos y contamos, cuando visitamos otras ciudades en Venezuela o del mundo, cmo esculturas y monumentos forman parte de su historia y de sus creencias, vemos como los conservan y cuentan con propiedad y orgullo su historia. Aunque no sea la prioridad, porque necesidades más urgentes como salud, seguridad y educación deben estar primero y nos están demandando su atención, un poco de crear conciencia ciudadana y con el aporte de todos, podemos contribuir para que se proceda cuanto antes a restaurarla.

No me corresponde a mi hablar de su origen histórico, pero con tantos años habitando esta ciudad y como escultora, observo a una escultura de concreto armado, de más de 19 metros de alto, que posee una estructura de hierro interna, que la sostiene, todos sabemos que el hierro se corroe, que al no hacerle su debido mantenimiento por lo menos anualmente, hace que el metal se pudra al estar a la intemperie y por consiguiente el concreto podría ceder. Seguramente fue vaciada en concreto en el mismo sitio donde se encuentra, cuestión que se deduce de su monumental tamaño y peso. Tiene varias inscripciones, una tallada en el friso de su parte izquierda, que dice textualmente:
E_or RENZO BIANCHINI
Administración TN.G_L.
IGNACIO ANDRADE

Toda obra de arte, sin excepción, aparece firmada en el cuerpo mismo de la obra, solo por su autor, ni los constructores, ni arquitectos, que es lógico que intervengan, más tratándose de obras de tal magnitud, firman la escultura. Se observa una placa de mármol puesta sobre la base de la escultura, en la misma se expresa textualmente



Por su lado derecho, tiene en el friso externo otra inscripción tallada, que dice textualmente:
"Fvit homo missvs a devs cvi nomen erat joanne "(Joan 16)
"Hubo un hombre enviado de Dios que se llamaba Juan" (Juan 16)


Por la parte de atrás, en su espalda, se aprecia una inscripción tallada en bajo relieve, de un pasaje de la Biblia: Mateo 11:11, que dice textualmente:
"Non svrrexit inter natos mvliervm major joanne baptista"
"No ha salido a la luz entre los hijos de mujeres mayores que Juan Bautista"

Por el frente se observa en un primer plano, que en su mano izquierda sostiene un bastón con una cruz arriba, aparece también una oveja, y en su mano derecha sostiene lo que parece una concha marina (representando al bautismo, por tratarse de San Juan Bautista, que bautizó a Jesús, como símbolos de los pasajes narrados en la Biblia, sobre San Juan Bautista). Presenta evidencias de grandes filtraciones, por las señales que se evidencian en varias partes, del recorrido del agua, grandes grietas, humedad, moho y color del óxido. En su cabeza se muestra la aureola que lo identifica como santo.

En la base o pedestal de la figura principal, se aprecian tres paneles en alto y bajo relieve, (que representan la trilogía histórico religiosa de Juan El Bautista, narrada en la Biblia), al centro el Bautismo de Jesús por San Juan Bautista con una concha marina, parecida a la anteriormente descrita, que tiene en la mano derecha el Santo. El panel izquierdo muestra a Juan El Bautista en el desierto, y el panel derecho muestra a Salomé (hija de Herodías, que según cuenta la Biblia, fue quien pidió la cabeza de San Juan Bautista) bailando, con la bandeja que sostiene en sus manos, alzada, con la cabeza de Juan El Bautista.

Pero lo que más resalta en toda la obra, su base, pedestal y alrededores, es su gran deterioro, las señales de haber sido víctima del vandalismo, el abandono, la suciedad, la desidia, además de los embates del clima al estar a la intemperie.

Incluso, para subir y apreciarla hoy día, se corre el riesgo de ser víctima de algún delincuente. No parece haber sido restaurada jamás, y me refiero a una restauración hecha por expertos en la materia y no un maquillaje con pintura y frisos que solo contribuyen a maltratar la obra.

Causa tristeza el estado en que se encuentra, que gobernadores, alcaldes y la ciudadanía se aprovechen de ella, que siendo un patrimonio cultural e histórico, existiendo organismos que les corresponde preservarlos, no hayan hecho nada durante más de 70 años desde que fuera inaugurada, que no sean conscientes de su importancia, de su valor histórico, religioso y cultural, que ni siquiera se hable de su gran deterioro, ni de la necesidad de su urgente restauración.

Estas palabras pretenden crear conciencia y alarma, a la colectividad Sanjuanera, ¡podemos perderlo! Esperamos que pronto se proceda a su efectiva restauración y rescatemos todos a nuestro gran símbolo: el ¡San Juanote!

Cito entre varias las siguientes páginas relacionadas:
http://es.wikipedia.org/wiki/San_Juan_de_Los_Morros
Restauración de una obra de arte:
http://www.rena.edu.ve/SegundaEtapa/ESTETICA/mantenimiento.html
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, establece en su artículo 99, la base sobre la cual se debe procurar la preservación del patrimonio cultural de la nación.
http://pdba.georgetown.edu/comp/Cultura/conservacion.html
http://www.mailxmail.com/curso-patrimonio-cultural/patrimonio-cultural-legislacion





Blanca Allegra es abogada y escultora

2 comentarios:

MarcoAurelio dijo...

La desidia, el abandono y el escaso aprecio por nuestras tradiciones, nuestros monumentos y los logros de nuestros antepasados, son consecuencia lógica de la perdida de valores y de la decadencia moral de quienes dirigen los destinos de Venezuela. Lo más triste es que las nuevas generaciones se están desarrollando en este ambiente nefasto, contrario a toda iniciativa buena, tendiente a superar lo negativo que tengamos como pueblo y cultura. Soy guariqueño nacido en Valle de la Pascua y me duele lo que ocurre con ese icono de la capital de mi estado, como lo es la escultura de San Juan Bautista, el estado deplorable que años de abandono han causado en su estructura y la indiferencia que ante esto se ve en buena parte del pueblo. Saludo su personal alerta a la población Sanjuanera y guariqueña sobre este tema y la iniciativa de TV Llano para subsanar en lo posible lo que acontece con Sanjuanote.

Alí Reyes H. dijo...

Este blog hay que venirlo a disfrutar con calma pues los temas son buenísimos e incesivos ¡Felicitaciones!